El optimismo puede mejorar la salud

El optimismo es la capacidad que puede desarrollar cada ser humano para colocar delante de sí un cristal que le permite ver lo mejor y más positivo de la vida. Por supuesto, teniendo en cuenta que el mundo en que vivimos es diverso y complejo, no se espera que todo ocurra de forma favorable, pero el optimista ha decidido de forma consciente ver la vida a través de un prisma de valores positivos para enfrentar de manera constructiva todas las adversidades.

El optimismo no debe ser irracional, no es pensar que solo porque tú lo crees las cosas van a salir bien, ese bienestar se construye por medio de valores como la solidaridad, la bondad y la generosidad y siempre esperando lo mejor de las personas y las circunstancias.

El optimismo y tu salud

El optimismo influye de forma significativamente en positiva en el sistema inmune, múltiples investigaciones han comprobado los beneficios de mantener una buena actitud ante los problemas, ser positivos disminuye la generación de esteroides que afectan nuestras defensas naturales contra virus y enfermedades.

También se ha observado una importante mejoría en pacientes que padecen enfermedades crónicas y cáncer, y esto es debido a que una de las características principales de las personas optimistas es la esperanza. El pensamiento positivo y la extraversión ayudan a que tu cuerpo desarrolle mejores defensas naturales contra dichos padecimientos.

De igual manera, es importante resaltar que el fatalismo, la impotencia y la desconfianza, que son estados de ánimo que acompañan al pesimismo, pueden alterar negativamente tu sistema inmunológico y endocrino, dañando tus defensas naturales y exponiéndote a que sufras de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2  y también de ciertos tipos de cáncer e infecciones.

Es increíble, pero en la biología del cuerpo humano el optimismo incide de forma positiva. Las personas tienen menos inflamaciones, se reducen los niveles de lípidos en la sangre y aumentan los antioxidantes que favorecen la regeneración de las células.

Se ha comprobado también que los optimistas tienen niveles más bajos de cortisol, que es una hormona que contribuye a la elevación de la presión arterial, al aumento de la grasa en la zona abdominal y además debilita el sistema inmune.

El optimismo es una herramienta de vida, que está al alcance de todos, sin importar su origen o nivel social, tú puedes disfrutar desde hoy mismo de sus beneficios tanto físicos como mentales.

Mente optimista en cuerpo sano

Contrario a lo que se podría pensar, el optimista no vive en un mundo de fantasía o es un ingenuo. Las personas que usan el optimismo de forma realmente constructiva han dejado el pasado atras, viven con alegría el presente y no se preocupan en exceso por el mañana, ya que cada día traerá su propio afán.

Pensar de esta manera traerá equilibrio a tus pensamientos y emociones, y te permitirá tener una perspectiva más real de las circunstancias que te rodean y así podrás siempre tomar mejores decisiones.

El tener una buena actitud ante la vida te ayudará a mejorar de forma sustancial tu salud mental, pensar de esta manera aumentará tu rendimiento cognitivo haciéndolo más rico y reflexivo. Esto te permitirá analizar una mayor cantidad de respuestas y alternativas ante una situación determinada.

Se ha demostrado también por medio de análisis estadísticos, que las personas optimistas se preocupan más por su salud, sea de forma natural, o cuando se les motiva a hacerlo.

Hay que añadir también que el optimismo va relacionado con otro tipo de habilidades como el autocontrol, esto te permite elegir de manera correcta lo que comes y evitar hábitos dañinos como el consumo de comida basura y el tabaco.

Siempre se trata de encontrar una actividad diferente y edificante que te permita ocupar ese momento en que te sientes estresado, con algo como hacer ejercicio, salir a caminar o compartir con un buen amigo.

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